¿Qué es eso que trata de decir? Seguramente tu pequeñín no hable todavía, pero ya emplea su “lenguaje corporal” para comunicarse contigo, así que préstale mucha atención.
Reírse, balbucear, gritar y dar pataditas, son algunas de las nuevas formas que tu pequeñín tiene para comunicarse contigo. Durante sus primeros seis meses de vida todavía es muy pequeño para hablar sin embargo, su contacto contigo y con mamá ha sido tan intenso, que necesita expresarles sus emociones y sus deseos.
Ahora ya no sólo utiliza el llanto que ha empleado de manera insistente desde que nació, también ha ido descubriendo y aprendiendo otras formas de expresarse como la risa, las muecas y el movimiento de las manos, y tú y mamá deben estar muy atentos a esas expresiones para responder a ellas y estimular otras nuevas, mientras está listo para comenzar a aprender el lenguaje verbal.
Del llanto a la risa Entre los dos y tres primeros meses de vida de tu pequeñín, aparece su primera sonrisa intencionada, esa que los expertos en psicología y pedagogía denominan “sonrisa social”, ya que se presenta como una respuesta de tu pequeñín a la persona que está con él. Cuando tu pequeñín descubre el efecto positivo de su gesto de risa en el otro, se refuerza en él su utilización.
Así mismo va ocurriendo sucesivamente con las demás expresiones corporales, que también son innatas en todo ser humano y por eso, son fáciles de entender por ejemplo, abrir mucho los ojos como reacción a la sorpresa, llorar cuando tiene sueño, hambre o está mojadito; reírse cuando le haces cosquillas, gritar cuando se asusta o gorjear cuando le interpretas una canción.
Tu tarea como papá Por información genética, verás que a pesar de estar muy pequeño, tu hijo te mira y te escucha con atención y responde a tu mensaje de la manera que puede, eso significa que ya posee las bases de la comunicación verbal. Sin embargo, tu tarea es estimular mucho este proceso. Aquí tienes algunas formas:
Activa todos tus sentidos: aunque existe ya un lazo muy fuerte con tu pequeñín, incluso desde la gestación, es necesario que actives todos tus sentidos para que puedas interpretar lo que quiere comunicarte con cada uno de sus gestos.
Háblale, cántale y cuéntale cuentos: tu pequeñín ya reconoce tu voz, que le produce seguridad y confianza pero además, los sonidos que emites son fundamentales para su aprendizaje por imitación.
Vocalízale muy bien cuando le hables: evita deformar las palabras. Los papás tienden a dirigirse a sus pequeñines exagerando el uso de palabras en diminutivo y mal pronunciadas. Una correcta pronunciación y llamar las cosas por su nombre, permiten que tu pequeñín aprenda a hablar más rápido y de forma correcta.
Háblale con tus manos: acarícialo, hazle cosquillas y aprovecha toda la fuerza